El Plan de Recuperación de Desastres es una herramienta que toda empresa debe desarrollar para enfrentar contingencias.

Conoce cómo elaboralo e implementarlo correctamente

Una contingencia de tipo natural, epidemiológica, masiva, cibernética, logística o humana es prácticamente impredecible, sin embargo, existen planes de acción que podemos implementar para afrontarlos profesionalmente como es el caso de el Plan de Recuperación de Desastres, por sus siglas del inglés Disaster Recovery Plan (DRP).

Este plan se encuentra enfocado en la infraestructura TI, consiste en detallar estratégicamente las acciones a seguir de todas las personas que se encuentran en tu organización,  con el objetivo de evaluar todas las posibilidades para afrontar en caso de una emergencia,  poder prevenir una pérdida mayor y lograr reanudar las funciones normales lo más pronto posible.

El primer requisito para implementar tu DRP es contar con un Modelo de Proceso de Negocio capaz de servir como guía para comprender la estructura y las funciones jerárquicas con las que tu empresa trabaja diariamente, para poder con esta información identificar las áreas de vitales de sistemas, capacitación, documentación, etc, y tomar decisiones críticas sobre su preservación en caso de contingencia.

Posteriormente realizar una evaluación de posibles riesgos para poder definir los sistemas de información y los procedimientos que son imprescindibles para operar en cada posible escenario, priorizando: el respaldo de información, el control de accesos, la operación de aplicaciones, protocolos, la capacidad de habilitar escritorios remotos y el manual de procedimientos.  

Una vez identificados estos puntos, se debe establecer una estrategia de recuperación y continuidad de negocio que redacte puntualmente las acciones que cada miembro de la organización jerárquicamente debe ejecutar en cada posible contingencia con el objetivo de mantener siempre la confidencialidad, integridad y disponibilidad.

Al concluir la elaboración del Plan de Recuperación de Desastres no debemos olvidar que es un mecanismo que necesita ejecutarse para demostrar su efectividad, por ello, se deben realizar simulacros continuamente con la participación de todos los involucrados para que todo el personal se familiarice con el protocolo a seguir y los directivos detecten las debilidades en la estrategia de recuperación.

A pesar de que el DPR se centra en la tecnología, sería un error dejar de tomar en cuenta a las personas y al propio contexto de la organización, porque son factores particulares a cada empresa. Concientizar y educar a nuestros trabajadores sobre el DRP nos ayuda a prevenir una crisis, no debemos esperar a que ocurra una emergencia para probar si tenemos la capacidad de resolverla pero lamentablemente es el caso más frecuente.

De acuerdo al sitio de Recuperación de Desastres, "a pesar del número de desastres conocidos desde el 9/11, sólo el 50% de las empresas informan que tienen un plan de recuperación de desastres. De aquellos que sí lo tienen, casi la mitad nunca han puesto a prueba su plan, lo que equivale a no tener ninguno".

Al tener una solución en la nube se adquieren ciertas ventajas que ayudan a tu empresa a tener un mejor DRP, en principio porque la infraestructura no se encuentra físicamente en la ubicación del percance y también brinda mayor facilidad para realizar actualizaciones, se elaboran respaldos continuamente, mantiene todos los protocolos de seguridad y tienes disponible tu infraestructura desde cualquier lugar con acceso a internet logrando con todo ello, disponer de más opciones para resolver el problema.

Enfrentar un desastre en la infraestructura es todo un desafío para el que todas las empresas deben estar preparadas, tener implementado un Plan de Recuperación de Desastres correctamente representa la diferencia entre poder regresar a la operación normal de tu empresa en horas en vez de semanas o incluso meses. ¿Tu empresa está preparada para afrontarlo?

Equipo On Cloud